miércoles, 20 de febrero de 2008

David González. El rompeolas.

....mi padre
....se levanta temprano cada mañana
....para ir a nadar
....para ir a nadar
....a la piscina municipal en invierno
y..a la del mar cantábrico en verano

....él se cree que así
....me comenta mi madre, escéptica
....no se va a morir nunca

....desde la ventana del estudio
....donde me encierro a escribir
....desde por la mañana temprano
y..durante las cuatro estaciones
....puedo ver la playa de mi padre
....la arena que está pisando
y..si tuviese a mano unos prismáticos
y..forzara un poco la vista
....podría, incluso, verle a él

....hace tiempo, años, que no le veo
....ni hablo con él
....ni siquiera por teléfono

....pero cuando luego
....retiro mi frente del cristal
y..acerco la silla
....apoyo los codos sobre la mesa
y..empiezo a escribir
....lo hago con la confianza
y..seguridad
....del que se sabe
....con las espaldas protegidas:

....su padre está ahí afuera,
....nadando

y..no se va a morir nunca.


David González nació en San Andrés de los Tacones, Gijón, en 1964. Ha publicado entre otros, los libros El Demonio te coma las orejas (1997) Ley de Vida (1998) Sparrings (2000) Anda, hombre, levántate de ti (2004) El amor ya no es contemporáneo (2005) Reza lo que sepas (2006). Dirige la colección de poesía Zigurat, editada por el Ateneo Obrero de Gijón. Ha dirigido la antología poemas con cocaína , La Venganza del Inca (Cangrejo Pistolero Ediciones).
Algo que declarar. Poesía de no ficción. Bartleby Editores.


La ilustración que acompaña el poema es de Leticia Vera